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Nacional Por Redacción Nota de Voz

Muere Andrés Filomeno Mendoza, el Caníbal de Atizapán, a los 78 años

Andrés Filomeno Mendoza, feminicida serial conocido como "El Caníbal de Atizapán", falleció este jueves en el penal de Tenango del Valle.

Por Juan Pablo Ojeda

 

Andrés Filomeno Mendoza Celis, de 78 años de edad, conocido como «El Caníbal de Atizapán» y considerado uno de los feminicidas seriales con mayor número de víctimas registradas en la historia de México, falleció este jueves 29 de octubre de 2026 dentro del Centro Penitenciario y de Reinserción Social de Tenango del Valle, Estado de México.

El reporte del personal del sistema penitenciario mexiquense confirmó que el deceso del recluso se registró en el área médica del penal, tras sufrir complicaciones respiratorias y un paro cardirrespiratorio. Mendoza Celis se encontraba bajo custodia en un área de alta seguridad desde su detención y vinculación a proceso en mayo de 2021.

La ficha técnica de su historial judicial acumula ocho condenas concluidas, sumando más de 400 años de prisión por los delitos de feminicidio, homicidio, desaparición de personas y vilipendio de cadáveres. El individuo mantenía abiertas investigaciones adicionales vinculadas con los restos óseos hallados en el inmueble ubicado en la colonia Lomas de San Miguel, en Atizapán de Zaragoza.

Durante los peritajes forenses realizados por la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) entre 2021 y 2022 en la vivienda del imputado, los equipos de criminalística recuperaron más de 4,300 fragmentos óseos enterrados en las habitaciones. Los análisis genéticos permitieron la identificación positiva de al menos 19 víctimas distintas, principalmente mujeres reportadas como desaparecidas en la zona metropolitana.

Los inventarios periciales arrojaron el aseguramiento de 29 libretas de notas escritas por Mendoza Celis, donde registraba de forma sistemática los nombres, fechas y características de sus víctimas, además de la localización de identificaciones oficiales, ropa, calzado, bolsas de mano y fotografías de las mujeres agredidas a lo largo de más de dos décadas.

En el aspecto administrativo penitenciario, las autoridades locales notificaron inmediatamente la defunción al Ministerio Público para la realización de la necropsia de ley, con el objetivo de certificar las causas orgánicas del deceso e integrar la constancia correspondiente en la carpeta de investigación del fuero común.

Con el fallecimiento del procesado, la Fiscalía mexiquense continuará los trabajos de identificación genética sobre el material osteológico pendiente, a fin de entregar los dictámenes forenses a los familiares de las víctimas y cerrar los expedientes administrativos de localización iniciados en el Estado de México y la capital del país.